Juan Carlos Villanueva
El verano se echa encima y con él el consiguiente frenazo de la actividad política y económica y, “aunque nada es ya como antes”, que diría un castizo, las grandes cuestiones quedarán aplazadas para después del verano. Pero los acontecimientos que se nos vienen encima a partir de septiembre marcan una “agenda nacional” de singular relevancia.
¿Cuáles son las carpetas, en terminología al uso, de esta agenda nacional para los próximos meses? Aunque sin ánimo de exhaustividad, pueden enumerarse algunas de ellas de no poca trascendencia.
Del exterior, Brexit, unidad paneuropea, elecciones alemanas, proteccionismo…; en el interior, referéndum en Cataluña, PGE 18…
Unas vienen del exterior ó, mejor dicho, nos afectan y nos involucran en el ámbito internacional, tales como la negociación y el desarrollo del Brexit, que está generando una desusada unidad paneuropea bajo la batuta de la canciller Merkel, embarcada en la preparación de otro de los grandes hitos inmediatos: las elecciones alemanas, que tendrán lugar en octubre; así como los enfrentamientos entre bloques de distinta naturaleza sobre diversos debates como el proteccionismo y el aislacionismo, las políticas medioambientales, etc.
En el interior, las “carpetas” que marcan la agenda nacional inmediata podrían resumirse en la negociación y determinación del techo de gasto y también los Presupuestos Generales del Estado para 2018 (PGE 18), la amenaza del Referéndum de independencia de Cataluña, con los pronunciamientos y tiras y aflojas que acompañan el proceso; ó la nueva fase en que parece entrar el retomado proceso de consolidación del sector bancario y financiero.
Fortaleza de la economía y vientos favorables
Todo ello en un contexto de fortaleza de la economía española, que genera empleo gracias a la reforma laboral, de beneficios crecientes de las empresas; y con el mantenimiento del viento a favor de unos tipos de interés que, a pesar de su tendencia alcista, permanecerán a corto plazo en niveles muy bajos; y un petróleo cuyo precio sigue bajando contra pronóstico.
Lo que está por ver en cuanto al comportamiento de los partidos políticos es si actuarán mirando hacia los intereses del país y los ciudadanos y, por tanto, con el ánimo de resolver las grandes cuestiones planteadas en esta agenda nacional o seguirán enzarzados en sus eternas pugnas internas y sus postureos electoralistas, ajenos a la agenda nacional, como si no fuera con ellos, como si estos temas pueden y deben esperar a que ellos resuelvan sus conflictos domésticos y su falta de definición.
El comportamiento del Partido Popular es el que más trascendencia comporta, el que atrae el interés de las distintas instancias sociales, económicas y empresariales, así como internacionales: es el peso de la púrpura, de tener sobre si la mayor responsabilidad ante la agenda del país y la solución de los problemas.
¿Será capaz el PP de resolver la carpeta catalana que se le viene encima?
Pues bien, ¿será capaz el PP de resolver la carpeta catalana que se le viene encima con la fecha del 1 de octubre para el referéndum? Las opciones ya no son muchas. O se desmorona el tinglado independentista antes de esa fecha o el gobierno tendrá que tomar decisiones drásticas si el referéndum se lleva a efecto.
Es cierto que la actitud impasible e inalterable de Mariano Rajoy, que enerva a muchos por su inacción y ausencia de respuestas a las provocaciones, parece estar ofreciendo resultados positivos. El gobierno catalán ha tenido que reconocer que a estas alturas no puede disponer de un elemento indispensable para un referéndum: las urnas. Su concurso para obtenerlas ha quedado desierto y el gobierno de la nación parece estar decidido a cortar por lo sano cualquier intento de utilizar subterfugios como los que utilizaron en el simulacro anterior de referéndum.
PGE 18
¿Y el presupuesto para 2018? Hace escasas semanas afirmábamos en estas páginas lo siguiente: “lo que el Congreso ha aprobado esta semana no son otra cosa que los Presupuesto Generales del Estado de 2018 (PGE 2018); están leyendo bien, aunque lo que se predica -y así ha sido materialmente- es la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado de 2017 (PGE 2017)”.
Y añadíamos: “Precisamente, el júbilo que manifiesta el gobierno y el PP con esta aprobación de los presupuestos reside en ésto, que desde enero hasta finales de mayo el PP y el Gobierno han estado negociando en el Parlamento el que en realidad será el Presupuesto que les permitirá adentrarse en 2018 sin haber convocado elecciones y, si las hubiera en ese año, retrasarlas al máximo”. Veremos si el tiempo nos da la razón.
Ciudadanos debe anclar su posición
Importa también y mucho la evolución que pueda tener en estos meses Ciudadanos ante la agenda nacional y si es capaz de una vez por todas de anclar su posición en los debates que esta agenda promueve, no sólo en lo que afecta a la carpeta catalana.
El PSOE, o mejor su líder, Pedro Sánchez tiene ante sí la tentación de mantener e incluso acelerar su huida hacia delante, radicalizando sus tesis y su discurso en varios de los temas de la agenda nacional para tratar de cercenar la posición de Podemos y arrancarle el mayor número de votos posible.
El PSOE tiene la tentación de una “huida hacia adelante” para cercenar la posición de Podemos
Sánchez no se ha caracterizado últimamente por la moderación de sus propuestas sino más bien lo contrario, y ha comprobado la eficacia a corto plazo del “no es no” en su relación con el Gobierno, por lo que no puede esperarse que en estos momentos vaya a cambiar su actitud y su disposición para el acuerdo. Es de esperar, por tanto, que se mantenga en el tono de radical oposición hacia todo lo que el Gobierno proponga, máxime al percatarse de que el Gobierno no cuenta para nada con su apoyo, por lo que actuará en consecuencia.
Aunque el papel y las posiciones de Podemos en esta tesitura podría parecer que están bastante claros, el partido de Pablo Iglesias ha visto oscurecerse su horizonte inmediato con la llegada de Pedro Sánchez y la amenaza que representa para ellos.
De todos modos, aunque Sánchez con su actitud y algunas de sus propuestas en el terreno económico y social hará más difícil que Podemos pueda campar a sus anchas en solitario por el extrarradio de la moderación y del posibilismo, la trayectoria de este partido permite esperar que saquen algún conejo de la chistera para tratar de escabullirse de esta amenaza y recuperar el liderazgo único del populismo y las propuestas más radicales.
¿Tenemos un Gobierno y una Oposición capaz de superar los retos a que se enfrentan el país y la ciudadanía?
¿Está el estamento político preparado en su conjunto, o si se quiere, tenemos un Gobierno y una Oposición capaz de conducir a nuestro país de manera solvente, eficaz y medianamente esperanzadora en el tránsito hacia el 2018 y siguientes, hacia la superación de los retos a los que se enfrenta el país y la ciudadanía?
















