Los tipos a largo plazo tienen ante sí un recorrido al alza todavía significativo, de al menos 100 puntos básicos en un período de 6 a 12 meses, afirma la consultora Grant Thornton en su último análisis de la economía.

Contra la opinión de quienes dudan “de la sostenibilidad del proceso de reflación global y, por tanto, del movimiento al alza en los tipos a largo plazo”, argumentando las dificultades de Trump para  sacar adelante sus medidas de impulso económico y la debilidad de la economía americana en el primer trimestre por el agotamiento del consumo privado, una producción industrial también decepcionante; así como la falta de pulso de la inflación subyacente en el área euro que hará que el  BCE mantenga “el pie en el acelerador por un largo período de tiempo”; o el escaso margen de subida del precio del petróleo, la consultora considera que solo se  trata de una pausa.

La debilidad del consumo americano en el primer trimestre se debe sobre todo a factores temporales, afirma, y se producirá un buen comportamiento de esta variable durante la segunda mitad de 2016, así como una clara recuperación en los últimos meses; “el sector inmobiliario americano está dando señales de creciente fortaleza y, dado el bajo nivel de inventarios de viviendas vacías, tiene todavía mucho margen de expansión adicional. La inversión corporativa también está dando mejores señales, en un contexto en que el sector energético ya no ejerce una influencia negativa sobre esta variable”.

La debilidad del consumo americano en el primer trimestre se debe a factores temporales

Visto todo lo anterior, y sin necesidad de las políticas expansivas de Trump, el escenario más probable para la economía americana es el de un crecimiento ligeramente por encima del potencial, en un contexto en que el país ya se encuentra en práctico pleno empleo, concluye el análisis de Grant Thornton

Este escenario, a su vez, es compatible con una trayectoria moderadamente alcista tanto en salarios como en precios subyacentes. En el escenario europeo, las dudas se apoyan, según la consultora, en el hecho de que, “como todavía la inflación subyacente no repunta el mercado interpreta que tampoco lo hará en el futuro y que eso resta margen de subida a unos tipos a largo plazo que están en niveles ridículamente bajos” y en una capacidad ociosa de la economía que “ha supuesto un lastre para el comportamiento de los precios subyacentes”.

Nivel de paro de equilibrio

Por el contrario, sus previsiones en lo que se refiere a la capacidad ociosa son distintas. “El paro de la Eurozona en febrero fue del 9,5%, sólo un punto por encima del desempleo promedio del área antes de la crisis financiera internacional. Si el área euro fue capaz de reducir el paro en alrededor de un punto porcentual en los últimos 12 meses, simplemente manteniendo el ritmo de creación de empleo, podría alcanzar su nivel de paro de equilibrio en la primera mitad de 2018 (y eso sin tener en cuenta que los síntomas de aceleración que viene mostrando Europa en el período reciente hacen factible una reducción del paro aún más rápida)”.

Así las cosas, Grant Thornton considera que “quienes proyectan tipos bajos durante mucho tiempo para el área euro olvidan que los precios subyacentes tienden a acelerar en economías que, como la de la Eurozona, crecen muy por encima de su potencial, reducen a buen ritmo sus niveles de capacidad ociosa y que, además y a diferencia de Japón, han conseguido evitar un desanclaje excesivo de las expectativas de inflación”.

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